La definición de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes no se cerró con el final del encuentro. La conquista del equipo rosarino, en una noche atravesada por fallos arbitrales que generaron polémica, tendrá un nuevo capítulo desde este lunes en la AFA. Una vez conocido el informe del árbitro Darío Herrera, se analizarán las posibles sanciones para los jugadores que participaron de los incidentes ocurridos tras el tercer tanto de Central y también para Juan Sebastián Verón.
El presidente de Estudiantes ingresó al campo de juego cuando todavía se disputaban los últimos instantes del partido y acusó de “ladrón” a Herrera. Su situación es particular: ya había sido castigado en 2025 y ese antecedente podría pesar al momento de evaluar una eventual reincidencia. Además, Verón figura entre las voces más críticas de la conducción encabezada por Claudio Tapia.
La tarea de Herrera, con el respaldo de Jorge Baliño desde el VAR, quedó bajo la lupa por varias acciones puntuales. Una de ellas fue el penal que derivó en el empate de Ángel Di María durante la primera mitad, originado por un contacto de González Pirez sobre Enzo Copetti que despertó diferentes lecturas. También quedó en discusión una posible expulsión de Elías Verón por doble amonestación y dos jugadas decisivas en el tramo final: una mano atribuida a Ignacio Ovando dentro del área y una presunta falta de Franco Ibarra sobre Tomás Palacios.
Lo que remarcaron los cuestionamientos es que cada una de esas resoluciones terminó beneficiando a Rosario Central, una entidad que viene siendo asociada políticamente a Claudio Tapia y a Pablo Toviggino desde el momento en que se decidió premiar al Canalla con el título de ganador de la Tabla Anual, en noviembre del año pasado cuando no estaba estipulado en el reglamento. Hoy, la AFA difundió dos audios con jugadas polémicas: la acción que derivó en el penal para el conjunto rosarino y la presunta mano del defensor Ignacio Ovando, jugador de Central.

La jugada del penal a favor de Central
Sobre la acción del penal que derivó en el gol de Di María para Rosario Central, el audio de la AFA comentó: “A los 45+6 minutos del primer tiempo, el jugador número 14 de Estudiantes [Leandro González Pírez] comete una falta imprudente dentro de su propia área penal, golpeando con su rodilla en el muslo de un adversario [Enzo Copetti]. El árbitro no aprecia la infracción en el campo y permite que el juego continúe. El equipo VAR, en su chequeo con distintos ángulos y velocidades, identifica la falta e invita al árbitro a una revisión en campo, quien luego de ver las imágenes en el monitor cambia su decisión inicial y sanciona correctamente lo penal”.
La deducción del personal del VAR fue que González Pírez provocó un contacto imprudente ante Copetti, al impactar la rodilla en el muslo del adversario. “Si bien Copetti sigue su carrera hacia adelante, González Pírez le termina impactando ahí”. Herrera certifica al mirar el monitor: “Sí, lo termina tocando de atrás, la rodilla en el muslo”. Luego, acuerdan: “Sí, tiene el pie sobre la línea, es penal”.
La supuesta mano de Ovando
El relato del audio detalla: “A los 45 minutos del segundo tiempo, el balón golpea en el brazo del jugador número 46 de Rosario Central [Ignacio Ovando], dentro de su propia área penal, en una acción de disputa aérea, donde el brazo se hallaba en una posición natural para la acción que realizaba. El jugador ya no tiene control de sus movimientos, sumado a la cercanía que existe entre el cabezazo del delantero y el brazo, donde no existe un movimiento adicional de la mano hacia el balón”.
Y agrega: “El árbitro interpreta correctamente que se trata de una mano no sancionable y permite que el juego continúe. El equipo va en su chequeo con distintos ángulos y velocidades, identifica que el balón golpea en el brazo de defensa e interpreta, al igual que el árbitro, que se trata de una mano no sancionable y confirma su decisión de campo”.
Desde el VAR argumentaron: “Para mí es natural el movimiento de la mano cuando baja, no hay movimiento natural ni nada. La mano está por delante de su cabeza y la viene cerrando”.