Lleva dos apellidos escritos con letras de oro en la historia del cine. Ella Beatty (26) es la hija menor de uno de los matrimonios más célebres y longevos de Hollywood: el de Warren Beatty (89) y Annette Bening (68). Ella, al igual que sus hermanos (Stephen Ira, escritor, poeta y activista trans; Benjamin, actor; e Isabel, actriz y directora) creció en las afueras de Nueva York.


Cuando tenía 18 ingresó en la prestigiosa y exigente escuela de artes escénicas Juilliard. “Jugar a imaginar, a fingir, era la forma en que comprendía el mundo… Sabía que esa era mi vocación antes de saber que iba a ser mi profesión”, confesó en una entrevista. Debutó en televisión con la serie Feud: Capote vs. The Swans junto a Naomi Watts y Demi Moore, donde interpretó a Kerry O’Shea (la hija adoptiva de Capote). En 2024 hizo su primer trabajo en Broadway, con Appropriate, obra protagonizada por Sarah Paulson. Beatty tomó el papel de River, anteriormente interpretado por Elle Fanning, y sorprendió con su interpretación. En cine, participó del film en If I Had Legs I’d Kick You, que tuvo su estreno en el Festival de Cine de Sundance, y trabajó en teatro con Hugh Jackman en la obra Sexual Misconduct of the Middle Classes.


“Reconozco plenamente que tener padres actores famosos conlleva un privilegio y una gran visibilidad. Y realmente espero poder aportar algo significativo”, declaró la actriz a Vogue. Hoy sorprende en la cuarta temporada de Monster, la antología de Netflix que repasa las vidas y las atrocidades cometidas por algunos de los criminales más sanguinarios de la historia. La actriz interpreta a Lizzie Borden, la mujer de Massachusetts acusada en 1892 de asesinar a su padre y a su madrastra con un hacha. Ella contó que se considera una persona extremadamente aprensiva y hasta evita ver videos de personas cayéndose en TikTok. Por eso, interpretar a este personaje y participar en las escenas de los asesinatos supuso un desafío.

Cuando le preguntan qué consejos recibió de sus padres, dice: “Mi madre siempre me dijo: ‘Sé amable, porque siempre habrá alguien más bella, más encantadora, más interesante. Si te presentás y sos amable, eso marca la diferencia”. De su padre, tomó y heredó la disciplina y la importancia de la puntualidad como base profesional y personal. Pero, además de sus consejos, también aprendió mucho del arte de la actuación observando a sus padres, incluso cómo se preparaban antes de salir a escena. “Observar a mi madre entre bastidores, ver lo mucho que trabaja, incluso en algo tan sencillo como ver cómo memoriza sus diálogos… Yo ahora usó la misma técnica para estudiar mis líneas”, declaró.