El presidente Javier Milei se subió este miércoles, pasadas las 11.30, al estrado de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para dar su discurso, en su tercera presentación ante el organismo como jefe de Estado. La exposición, que fue el motivo principal de su viaje a Nueva York, se produce en medio de la renovada tensión diplomática con el Reino Unido por el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.
“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, dijo el Presidente en una alocución con duras críticas al organismo multilateral.
El mensaje de Reino Unido
Este martes, el primer ministro británico, Andy Burnham, se refirió al archipiélago del Atlántico Sur durante su discurso ante la Asamblea y advirtió que el Reino Unido se mantendrá “firme contra cualquier amenaza al orden de la ley”. El premier había conversado ese mismo día sobre las islas con el presidente Donald Trump, durante una reunión bilateral al margen de la Asamblea. Sus dichos motivaron la réplica de la Argentina, a cargo del canciller Pablo Quirno, quien habló durante casi tres minutos ante el plenario.
El jefe del Palacio San Martín, acompañado por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, reiteró la “plena disposición” de la Argentina a “reanudar negociaciones bilaterales” y afirmó que las islas están “ilegalmente ocupadas por el Reino Unido”. Consultado sobre si las declaraciones de Burnham modificarían el discurso de Milei, Quirno aseguró que no sería necesario porque “ya hicimos la réplica nosotros”.
Milei fue el octavo en la lista de oradores de este miércoles, precedido por el presidente checo, Petr Pavel, y seguido por el presidente de Estonia, Alar Karis.

Noticia en desarrollo