Comenzó otra temporada para Bayern, que como suele hacerlo, la inauguró celebrando un título de campeón, el de la Supercopa de Alemania. Lo logró al vencer por 2-1 a Borussia Dortmund, el competidor que año tras año procura cortar la hegemonía bávara, algo que este sábado no cumplió aun jugando en su estadio. El gigante levantó por 12ª ocasión el trofeo.
Si bien el equipo al que dirige el belga Vincent Kompany conquistó tanto la Bundesliga como la copa nacional antes del Mundial, el reglamento lo enfrentó con el escolta de la liga para disputar esta Supercopa. Pese al clima caliente que suele recibirlo en el Signal Iduna Park, Bayern impuso su jerarquía, impulsada principalmente por el francés Michael Olise, que sigue brillando tras la Copa del Mundo -fue líder de asistencias y contribuyó al cuarto puesto de su seleccionado-.

El extremo derecho fue clave para la apertura del marcador, a los 28 minutos, con el pase-gol a Nathaniel Brown. Ese fue el primer tanto oficial del volante alemán en Bayern, que lo incorporó a principios de julio desde Eintracht Frankfurt.
Justo antes del descanso, una mala entrega de Jobe Bellingham, hermano de Jude (jugador de Real Madrid), permitió a Olise liderar un contragolpe desde el centro de un campo muy abierto. El nacido en Inglaterra no perdonó, con una corrida por la derecha y un remate cruzado de cachetada ya en el área.

Borussia Dortmund descontó a falta de 15 minutos del tiempo regular mediante el portugués Fábio Silva, tras el aprovechamiento colectivo de un error en la salida bávara. Así quedó un margen de más de un cuarto de hora para las emociones.
Por ejemplo, para lo que ocurrió en el tercer minuto de los cinco adicionales. Pese a que había padecido una expulsión directa al defensor central argelino Ramy Bensebaini, el anfitrión tenía adelantada la última línea en busca de la igualdad. El zaguero Waldemar Anton se llenó de creatividad y engañó a todos al gestualizar un disparo de media distancia para terminar ejecutando un pase filtrado limpio al atacante Maximilian Beier, al que dejó mano a mano con Manuel Neuer. La oportunidad terminó con la pelota por encima del arco.
¡NOOO! Maximilian Beier se perdió el empate de Borussia Dortmund ante Bayern Munich en una de las últimas de la Supercopa de Alemania.
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— SportsCenter (@SC_ESPN) August 22, 2026
Siempre principal rival del gigante de su país, Dortmund propició una primera desilusión en el año para la hinchada aurinegra, que llenó su estadio. Entre los 81.365 espectadores no solo estuvo presente el canciller, Friedrich Merz, sino también Jürgen Klopp, el nuevo entrenador del seleccionado germano y que estuvo a cargo de Borussia varios años atrás.
Esta competición se desarrolla desde 1987 y hace un año adoptó el nombre del mítico Franz Beckenbauer, que falleció en 2024. Con el nuevo logro, Bayern se distanció aun más como máximo ganador, con 12 coronas, el doble que las de su escolta, el propio Dortmund, vencedor por última vez en 2019. Fotografiarse con la Supercopa es una costumbre muniquesa: Bayern fue el campeón en cinco de las últimas siete temporadas.
Compacto de Dortmund 1 vs. Bayern 2
El conjunto rojo eleva su confianza para el próximo viernes, cuando levantará el telón de la Bundesliga recibiendo a Stuttgart en Allianz Arena. Lo hará un día después de conocer su suerte en el sorteo de Champions League, su prioridad.
Mientras Bayern y Dortmund disputaron la Supercopa, el resto de los equipos de la élite afrontó la primera ronda de la Copa de Alemania; los dos más grandes debieron aplazar para principios de septiembre sus enfrentamientos con los modestos Osnabrück y HEBC Hamburg.