Luego del inicio del deshielo, concretado el lunes vía telefónica por Karina Milei y el expresidente Mauricio Macri, dos referentes del Pro llegaron minutos antes de las 11 a la Casa Rosada para reunirse con dirigentes de La Libertad Avanza. “Es para tratar la próxima agenda legislativa, exclusivamente”, afirmaron a LA NACION cerca de la secretaria general de la Presidencia, aunque durante la reunión, que duró algo menos de dos horas, sobrevoló, como correlato de ese diálogo, la posibilidad de un acuerdo electoral entre La Libertad Avanza y el Pro de cara a las elecciones del año que viene.
El secretario general del partido, Fernando de Andreis, también diputado nacional, y el presidente del bloque de Pro en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, fueron recibidos por los delegados dispuestos por la secretaria general de la Presidencia: el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem. Un rato después de comenzada la reunión, se sumó también el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, encargado de impulsar los proyectos del Poder Ejecutivo.

Nada indica que el encuentro haya disipado las desconfianzas mutuas que rigen el vínculo entre los aliados. De hecho, antes de la reunión, desde ambos búnkeres afirmaron a este diario que el llamado surgió de la contraparte. “Llamó Mauricio”, afirmaron cerca de Karina Milei. “Hubo varios llamados previos de la mesa política hacia De Andreis para conversar”, retrucaron desde el Pro.
“La idea es comenzar a transitar un camino y recuperar la confianza, que está rota”, afirmaron muy cerca del expresidente. “Fueron dos años y medio de promesas incumplidas, veremos hoy en la reunión qué es lo que pasa”, agregaron antes del encuentro cerca de Macri, quien no volvió a conversar con el Presidente luego de aquellas milanesas compartidas en la quinta presidencial de Olivos, cuando Milei le anunció que Manuel Adorni sería su jefe de Gabinete y generó el disgusto del exmandatario.
“No estamos yendo a ningún acuerdo distrital, eso va a llegar más adelante si las cosas funcionan. La idea del Pro es blindar el cambio”, agregó un alto referente del macrismo, sin olvidar que Pro y la Libertad Avanza compitieron, con listas separadas, en las elecciones de legisladores porteños en mayo del año pasado. Si bien en octubre amarillos y violetas fueron a la elección de diputados nacionales porteños en las mismas listas, las tensiones internas continúan.
En la provincia de Buenos Aires, Santilli avanza en su proyecto para ser candidato a gobernador bonaerense, con el apoyo de Ritondo, ambos convencidos de que solo la unidad entre libertarios y macristas –podría sumarse también la UCR-conformará un bloque suficiente para enfrentar con chances al PJ en el principal distrito del país.
Todo está supeditado al acuerdo a nivel nacional. En ese sentido, el lanzamiento provisional de Hernán Lacunza como candidato a presidente por el Pro, avalado por Macri, volvió a tensar un vínculo ya de por sí deteriorado. “Hay muchos en el partido que quieren ir con candidato propio”, dicen en Pro, a contramano del apoyo que los Milei esperan a la reelección del Presidente.
Con respecto a la agenda legislativa, hoy por hoy la principal preocupación del Gobierno, desde Casa Rosada destacaban ayer la “visión conjunta” de ambos sectores y el apoyo de Pro en las principales cruzadas del oficialismo en el Parlamento. Las coincidencias giran, en especial, en torno a las reformas económicas, más allá de que en el debate por los cambios en el Banco Central hubo contrapuntos entre diputados de ambas fuerzas. “Hay una misma visión de país y de proyecto para el país”, completaron las fuentes consultadas.
En la agenda legislativa del oficialismo para este segundo semestre del año está el proyecto de Inocencia Fiscal y la reforma política que incluye la posible eliminación de las PASO para los próximos comicios. Un proyecto que debería tratarse antes de diciembre, antes de que comience el año electoral.
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