Sin la presencia de sus padres. Amalia, la hija de la reina Máxima, deslumbró en su cita más personal

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La ceremonia inaugural de los Campeonatos del Mundo de Hípica 2026, celebrada el lunes 11 en Aachen (Aquisgrán), Alemania, bajo el lema “Welcome Home”, fue una jornada marcada por la tradición y un despliegue ecuestre sin precedentes: participaron 250 caballos. Pero, además, fue una auténtica cumbre royal que reunió a tres casas reales vinculadas históricamente con los caballos.

Como un modo de seguir afianzando su preparación para convertirse un día en reina, la princesa Amalia de los Países Bajos interrumpió sus vacaciones de verano y dijo presente en solitario en el Sportpark Soers, donde encabezó la representación de la realeza europea y coincidió con la infanta Elena, con Zara Tindall, la princesa Benedicta de Dinamarca y la reina Mary de Dinamarca, cuya presencia no estaba anunciada en el programa oficial.

La heredera del trono de  Países Bajos sumó impacto a su look con unos pendientes desmontables de esmeraldas y diamantes que datan de 1896 y son parte del cofre real y los ha usado Máxima
La princesa de Orange Nassau lució un solero con líneas verticales confeccionado en lino y tencel de Nina Blanc (modelo The Verdelle Val Dress, 449 euros)
Como se sabe, Amalia es una gran amazona, la hípica es una actividad fundamental en su vida desde los 4 años y sólo la interrumpió el año pasado, cuando cayó de su caballo, Mojito, y la operaron del codo
La princesa desfiló en una de las espectaculares carrozas de los Orange Nassau, que tiene 128 años y usaba su tatarabuela, la reina Guillermina

La hija mayor de Guillermo Alejandro y Máxima participó en uno de los momentos más esperados: el desfile de carruajes históricos de las caballerizas reales de los Países Bajos, Dinamarca y Reino Unido, piezas emblemáticas que no suelen salir de sus palacios y representan siglos de tradición y de historia. En su caso, lo hizo a bordo de una carroza de 1898 que en su momento usaba su tatarabuela, la reina Guillermina.

Mary de Dinamarca eligió para la ocasión un set polka dot de top halter y falda larga. Su presencia fue una sorpresa y estuvo acompañada por la princesa Benedicta, tía de su marido
La infanta Elena, invitada de honor, siguió la ceremonia desde las gradas
Zara Tindall, hija de la princesa Ana, no podía faltar: es una de las deportistas más destacadas de la casa Windsor, además de medallista olímpica y habitué de las grandes citas ecuestres

Amalia llegó un día antes de la apertura y recorrió las caballerizas
Lució una blusa con bordados de la firma francesa Sézane (de 125 euros), jeans, cartera DeMellier London (modelo Vancouver, 495
euros) y aros en forma de flor de Zara

Un recuerdo de Amalia de 2021, con su caballo Mojito

Esta no era una cita protocolar más para Amalia: se sabe que se enamoró de la hípica a los 4 años y sólo hizo un paréntesis el año pasado, cuando se cayó mientras montaba a Mojito, su caballo favorito, y tuvieron que operarla del codo. “Es increíblemente genial estar acá. Son tan lindos estos caballos… Realmente me enamoro”, le dijo la princesa al medio local Vorsten.


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