La senadora nacional Patricia Bullrich cuestionó la decisión del gobierno brasileño de reducir el nivel de su representación diplomática en la Argentina luego de las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par, Luiz Inacio Lula da Silva.
“El 3 de julio de 2025, el presidente Lula visitó a la presidiaria [Cristina] Kirchner en su casa-cárcel para respaldarla políticamente. La Argentina no respondió con un gesto diplomático”, comenzó en el posteo en su cuenta de X. La funcionaria hizo alusión al encuentro entre Lula y la expresidenta argentina que tuvo lugar en en el departamento de Constitución en donde la líder peronista cumple arresto domiciliario por la condena a seis años de prisión que le fue impuesta en la causa Vialidad.
Tras ello Bullrich sumó: “Porque los intereses de los Estados están por encima de las actividades políticas de los gobiernos de turno. Lamentablemente, parece que Brasil elige otro camino”.
La decisión de postergar por tiempo indeterminado el regreso a Buenos Aires de su embajador, Julio Bitelli, se dio una semana después de la visita de Milei a San Pablo para la convención del Partido Liberal que convirtió a Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, en candidato a presidente para las elecciones de octubre.

Allí, el mandatario argentino respaldó la candidatura de Bolsonaro para “frenar el avance de Lula da Silva” y lo que definió como “los zurdos de mierda”. Si bien evitó nombrar a Lula por su nombre de pila, lo llamó “Don Lula”, “el zurdo”, “ladrón” y “el presidiario”. Además, el Supremo Tribunal Federal de Brasil le prohibió a Milei visitar a Jair Bolsonaro en el marco de las restricciones judiciales del exmandatario, quien se encuentra detenido con arresto domiciliario en su residencia en Brasilia luego de ser condenado por liderar una organización criminal y planear un intento de golpe de Estado.
Más tarde este miércoles, y en diálogo con radio Mitre, Bullrich atribuyó la decisión del gobierno de Brasil a una sanción por el encuentro entre Milei y Bolsonaro y relativizó el tono de los insultos del Presidente. “Es una exageración. Lula vino a la Argentina, visitó a Cristina y nadie le dijo nada. En agosto de 2023 recibió a Sergio Massa y le dijo que quería que sea el próximo presidente. Apoyó a [Luis] Arce, a [Gabriel] Boric, a [Gustavo] Petro”, apuntó.
“Esto de decir que nosotros no podemos hacer las cosas que otros sí… Milei apoyó a Bolsonaro como hizo tantas veces Lula, a los presidentes que tienen una ideología que no compartimos. ¿Por qué él lo hace y no quiere que otros lo hagan? ¿Y las cosas que le dijeron a Milei? No está bueno escalar en el lenguaje, es una discusión de modelos políticos”, diferenció.
Por su parte desde el gobierno de Brasil aseguraron a LA NACION que la medida tiene que ver con los agravios de Milei contra el presidente del país en el que estaba de visita. “Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacia el presidente hacen inevitable esta decisión”, comunicaron.
De esta forma, las autoridades brasileñas rebajaron por primera vez en décadas su vínculo con la Argentina al nivel de encargado de negocios. Este martes, el canciller brasileño Mauro Vieira le entregó al embajador argentino Daniel Raimondi una protesta formal.
Respuesta del Gobierno

Ante esta situación, la Cancillería nacional emitió una respuesta oficial en la que “lamentó” la decisión de Brasil “de seguir aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas”. Tildó la definición de “unilateral” y destacó que Itamaraty —como se conoce al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil— “solicitó el regreso” del embajador argentino en Brasil a la Argentina.
En el cierre del comunicado, el Gobierno afirmó que las relaciones entre los Estados deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar condicionadas por las necesidades políticas o personales de sus gobernantes. Asimismo, aseguró que la política exterior argentina continuará guiándose por “la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato conferido por el pueblo argentino”.
El comunicado oficial fue difundido por la Cancillería y luego compartido por el ministro Pablo Quirno, quien reiteró que se trató de una “decisión unilateral” de Brasil. Según se desprende del comunicado del Palacio San Martín, la Argentina no actuará en consecuencia y no ordenará el regreso de su embajador.
De esa manera, el vínculo diplomático entre los dos principales socios del Mercosur quedará relegado a un nivel que, como informó LA NACION, no registra antecedentes en la historia reciente, al menos desde el retorno de la democracia al país, en 1983.
Visita del Papa

La exministra de Seguridad se sumó a las celebraciones luego de que se confirmara la visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre de este año. “Es un reconocimiento, una reivindicación para el país y para los ciudadanos. Estamos muy orgullosos de haberlo logrado y de que podamos recibirlo con lo mejor que tenemos… A esperarlo con todo, es muy importante”, afirmó.
Al mismo tiempo, lamentó que el papa Francisco no haya visitado el país en los 12 años en los que fue Sumo Pontífice. “En casa de herrero, cuchillo de palo… Nos hubiera encantado que viniera el papa Francisco, pero decidió que, por ahí, era para controversias y no generaba unidad”, consideró y destacó: “Pero viene este Papa, que tiene una base latinoamericana y ellos lo sienten como nosotros, que siempre estamos muy cerca de los peruanos. Es alguien cercano a esta parte del continente”.