A 1 hora de Capital Federal: el pueblo que conserva antiguos almacenes de campo y la mejor comida casera

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La Paz Chica, próximo a Roque Pérez, es el lugar perfecto para disfrutar de comidas regionales, asado, pastas y picadas en un entorno donde el tiempo parece transcurrir más despacio. Y este fin de semana, la propuesta suma un atractivo extra: a pocos kilómetros, Carlos Beguerie celebrará su 114° aniversario con una gran fiesta popular.

Un perro flaco husmea las pantorrillas de los que se acercan a la fachada intacta del cine Club Colón en La Paz Chica, a 135 km de Capital Federal. Las paredes blanqueadas ostentan su cartel que resiste desde 1934. Adentro, como en un túnel del tiempo, las butacas antiguas frente a una pantalla de ayer miran un mismo corto que gira y gira el ciclo de su melancolía.

La historia de la película breve cuenta cómo un vecino en bicicleta, Pepe Guidobono, entre otros, pero sobre todo él, luchando contra molinos de viento, a fuerza de tesón y de perseguir el sueño de ver funcionar el cine de su infancia, logró desmontar el chiquero en que se había convertido desde los años 80, retirando una capa de tierra y deshechos de 30 cm de espesor y restaurando su bella fachada bordó, para hacer volver a la vida a esta cinemateca que hoy sirve de salón de actos, escuela secundaria para adultos o para encuentros de catequesis. Que hoy sirve para resistir.

El cine club Colón fue completamente restaurado después de años de abandono

Eso pasó en 2013, cuando Roque Pérez cumplió 100 años. La falta de revoque de algunos sectores quedó como evidencia del estado anterior. Los festejos incluyeron la restauración de la vieja estación de tren para convertirla en el Predio del Bicentenario, el cine en el paraje rural, y otras construcciones históricas como la casa museo-rancho donde nació Juan Domingo Perón. Se pueden visitar también el Centro de Interpretación Histórica y la Reserva Ecológica de Fauna y Flora Laguna de Ratto.

Nada parece desmentir que estamos dentro de una película de los años 40. El cortinado del Cine Club Colón, la boletería, las butacas con el tapizado roído. Mandado a construir por Jerónimo Coltrinari, inmigrante italiano y trabajador rural en 1933, el constructor Rómulo Mazagliari y un ayudante lograron levantar sus paredes de ladrillo asentadas en cal en un año para convertirlo en un gran centro de atracción del paraje, con cantina y salón para eventos sociales.

José Antonio Marina, filósofo: “El mayor error educativo ha sido decirles a los jóvenes que solo importa la felicidad y que lograrla es muy fácil”

“Se trata del único cine rural en funcionamiento de la provincia de Buenos Aires. Abre sábados, domingos y feriados. Allí se sirven una merienda o desayuno bien simple, y el vermú artesanal Coltri que prepara un vecino, César Coltrinari, descendiente de Jerónimo”, cuenta Candela Barreneche, directora de turismo de Roque Pérez.

En la pantalla gigante se emiten cortos rurales, casi siempre el mismo que cuenta la historia de la recuperación del cine y, muy de vez en cuando, alguna película para toda la familia.

Sobre una vitrina se encuentran los trofeos del club de fútbol “La Victoria” de la cancha de pasto que lindera con la del salón. De la época de gloria, en los años 50.

Este edificio recuerda el tiempo de los almacenes de campo, cuando los dueños sabían que venía gente por la polvareda que levantaban sus caballos. En la Paz Chica hay unos cuantos, tantos que hasta tienen su festejo, todos los principios de enero, llamado La Noche de los Almacenes, cuando se los puede visitar a todos juntos en una tarde. Pero mejor elegir uno y vivir la experiencia a fondo de comer en tiempos lentos comidas regionales, asado, pastas, picadas y un largo etcétera, para alojarse luego en un hotel, hostería con spa o cabaña cercana, y así no romper el hechizo del tiempo detenido con la vuelta a casa. Pueblos cercanos como Carlos Berguerie o la ciudad de Roque Pérez completan el cuadro de atractivos para quedarse el fin de semana completo, tan cerca pero tan lejos de Buenos Aires.

El pareje La Paz Chica de Roque Pérez está a 135 km de Capital Federal

“Hay más de 300 plazas entre el hotel Mayoral, la estancia Los Álamos (con flamante restaurante que abre de lunes a lunes con reservas), y la estancia La Dulce en el paraje de la Gloria, entre otros lugares”, cuenta Barreneche.

Beguerie, de fiesta

Entre viejas estaciones ferroviarias, calles tranquilas y la magia que regalan los pueblos bonaerenses que conservan intacta su identidad, Carlos Beguerie se prepara para celebrar sus 114 años. El próximo 9 de agosto, quienes lleguen a la localidad podrán disfrutar de una jornada que reunirá tradición, gastronomía, música en vivo, artesanos y el clásico desfile cívico-escolar, en una fiesta que invita a descubrir la historia y la calidez de esta localidad.

De vieja tradición ferroviaria y criolla, el pueblo festeja con una feria de artesanos, una inmensa cantina y propuestas gastronómicas, además de diversos shows musicales.

La Paz Chica es una invitación a descubrir el campo bonaerense en su máxima expresión

El lugar muestra una fuerte identidad artística entre sus pocas manzanas, almacenes de campo y murales. Suspendido en el tiempo, tiene poco más de 450 habitantes. La jornada invita a adentrarse en los rincones más entrañables del pueblo, como el antiguo tanque del Predio de la Estación, transformado con delicadeza y memoria en el museo La Perla del Provincial.

Muy cerca de allí, un sendero bordeado de verde guía hasta la huerta comunitaria, un espacio donde la tierra, el trabajo compartido y los ciclos naturales siguen marcando el ritmo. Pero quizás uno de los mayores placeres que ofrece sea sentarse a la mesa en alguno de sus almacenes de campo. En cada uno de ellos, el tiempo se cocina a fuego lento y los sabores narran historias: sabrosísimas empanadas, pastas caseras, asado con aroma a leña o chuletas a caballo que combinan tradición y sabor.

A solo unos pocos kilómetros de la ciudad cabecera, este lugar despliega su propuesta como un secreto bien guardado. Fundado al paso del tren, guarda intacta la esencia de los pueblos que nacen del esfuerzo compartido y del amor por su lugar. Las calles de tierra, las casas bajas y la estación centenaria configuran una postal detenida en el tiempo.

Conocido como La Perla del Provincial, la creatividad y el espíritu colaborativo le han devuelto el brillo perdido: muchas de sus viviendas centenarias fueron recuperadas con esmero, convirtiéndose en alojamientos rurales con su impronta, donde lo rústico convive con lo artístico. La técnica del trencadís, inspirada en el modernismo catalán, se despliega en murales coloridos que celebran la flora, la fauna y las tradiciones locales, transformando paredes en relatos visuales.

Murales con la técnica trencadís en Beguerie

El pueblo ha sabido abrazar la transformación sin renunciar a su raíz. Así lo demuestran sus plazas intervenidas con arte popular, las luminarias pintadas con aves autóctonas, los juegos artesanales y un mural que rinde homenaje a las Islas Malvinas. Todo se recorre a pie, sin prisa, dejando que el entorno hable.

La Paz Chica

Los caminos de tierra de La Paz Chica enlazan los almacenes, el cine y la escuela rural de pocos alumnos. Un rancho con el nombre del paraje atiende todos los días en el medio de la nada. Porque en la semana eso es lo que parece este rincón, la agonía envuelta en el abrazo del horizonte infinito.

La Paz, una reliquia de 1859

Hay otros almacenes como La Paz, que abrió en 1859 y cuyo título fue otorgado por Juan Manuel de Rosas, con reliquias invalorables, que abre de tanto en tanto. El Gramiyal, La Perla, La Querencia y La Estafeta Postal son otros almacenes que abren los fines de semana.

Dicen los que cuentan que hasta Juan Moreira frecuentaba La Paz, que permaneció abierta mientras vivió Chola, que ya no está, y cada tanto abre de la mano de sus descendientes. En la parte de atrás puede verse una construcción enteramente de adobe, con techo de paja y cañas atadas con tientos de cuero.

Los almacenes de campo resisten estoicamente el paso del tiempo. Los fines de semana se visten de fiesta, por si las moscas, y todos poseen su encanto particular mezclado con ese aire bucólico de lo antiguo que, si muere, muere de pie.

Datos útiles

Cómo llegar. Desde Buenos Aires hasta Roque Pérez son 135 km por Autopista Ricchieri, Autopista Ezeiza- Cañuelas y ruta n.205. Luego de pasar Roque Pérez a la altura del km 135, 5 se dobla a la derecha por el viejo camino de tierra que une los parajes, unos 7 km bien señalizados.

Paraje La Paz Chica. Cine Club Colón: abierto sábados, domingos y feriados.

Roque Pérez: Casa Natal de Juan Domingo Perón: abre de miércoles a domingos de 10 a 13 y de 14 a 17. La entrada es gratuita. Pte. Perón 231.


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