Karina Milei volvió a meterse en la licitación de Tecnópolis. La hermana presidencial le permitió a Marcelo Fígoli corregir los diez incumplimientos que tiene su pliego y decidió levantarle el veto a la familia Saguier, que controla el diario La Nación.
Con la familia Werthein fuera de juego, solo quedan sobre la mesa las ofertas de Fígoli, dueño de Fénix Entretainment, y de La Nación, que en los últimos meses quedó asociado a Live Nation, el gigante mundial del entretenimiento.
Como contó LPO, el pliego de Fígoli tenía diez incumplimientos. Desde el Estado habrían notificado al empresario a una dirección de correo errónea y como no respondió las requisitorias de la comisión evaluadora, lo sacaron del concurso.
Tras varias quejas idas y vueltas, Karina decidió que el dueño de Fénix pudiera seguir en competencia. La intención es darle un marco más serio a la licitación, que de otra manera quedaría con un solo oferente.
Al mismo tiempo, Karina hizo las paces con la familia Saguier. La relación estaba rota desde que Milei echó a Fernán Saguier de la residencia presidencial luego de que el dueño de La Nación se negara a echar periodistas como le reclamó el presidente. “Me tiene que pedir disculpas públicamente”, suele comentar Saguier, todavía molesto por el destrato presidencial.
El Estado gasta mil millones de pesos por mes en el mantenimiento del predio y está previsto que quien se haga cargo de Tenópolis deba invertir cerca de 150 millones de dólares en la puesta a punto.
Desde Nación habilitaron que los futuros concesionarios no paguen los primeros diez meses de canon, que está estimado en 650 millones de pesos. El monto quedará prorrateado en las siguientes cuotas.
Uno de los activos más tentadores de Tecnópolis es su estadio cerrado. Según explicó a LPO uno de los interesados, con una inversión de 15 millones de dólares el lugar podrá competirle a venues como el Movistar Arena.
Con la inversión, la capacidad podría pasar de 10 a 12 mil espectadores, mejorar las tribunas, cuestiones de seguridad, la climatización, iluminación y sonido.
Además de las dos mil plazas de estacionamiento, otra de las ventajas que tiene el estadio de Tecnópolis es que construir una nueva arena cuesta 50 millones de dólares contra los 15 que requiere de inversión.
El predio también tiene espacio para conciertos al aire libre, como los del Foro Sol en México, y pabellones para ferias que constituyen los principales ingresos de un negocio que uno de los competidores calificó como “finito”.