Estudiantes vendió a Mikel Amondarain, la joya que lo salvó en la Copa Libertadores, a Bologna

COMPARTIR

El mercado de pases del fútbol, por adquisiciones y desprendimientos, comenzó a moverse hace varias semanas, y en el reinicio de la actividad post Mundial las negociaciones tomaron más fuerza. En Argentina, y también en Europa. El fútbol local, que va agilizando arribos, anotó una importante venta: Estudiantes de La Plata transfirió a Mikel Amondarain a Bologna, de Italia, por la cifra más grande de esta ventana local y una de las más importantes de la historia del club pincharrata.

La negociación tuvo al menos dos instancias de diálogo y contraofertas, y una meta a la que el club italiano apuntaba decididamente. “Empezamos a buscar a un centrocampista y nos fijamos en él. Es un jugador que nos interesa. No es un único objetivo que tenemos, pero ahora es la prioridad”, había comentado hacía pocos días Claudio Fenucci, director general de Bologna.

Su última función en La Plata, en la que fue héroe con su gol de último minuto a Independiente Medellín cuando Estudiantes parecía eliminado de la Copa.

Deseo cumplido. Luego de Sebastián Verón, el presidente de Estudiantes, y sus pares de la comisión directiva desecharan una primera oferta por el ‘Vasco’, este viernes eliminaron las diferencias y se estrecharon las manos platenses e italianos. El pase, que dejará al club argentino 10% en caso de una futura venta, se realizará a cambio de 12.000.000 de euros, con la salvedad de que 2.000.000 serán percibidos por el Pincha según el cumplimiento de objetivos que no trascendieron. El volante se expondría este martes a la revisión médica.

No se trata de la venta más onerosa de la historia pincharrata por solamente un millón de euros, ya que en 2017 Juan Foyth, hoy jugador del español Villarreal, fue transferido a Tottenham Hotspur, de Inglaterra, por 13 millones de euros. De todas maneras, la dirigencia considera que el negocio realizado con Amondarain devuelve al club al plano internacional, entre la formación del futbolista, su utilidad en el proyecto deportivo y su posterior impacto en las arcas de la institución.

Hubo más de un club extranjero interesado en Amondarain. Ante la primera oferta rechazada por la directiva pincharrata, Nottingham Forest, de Inglaterra, se habría interesado, pero sin expresarlo de manera formal. Entonces, Bologna no perdió tiempo. Incluso, a comienzos de este año Betis, de España, había puesto sus ojos en el mediocampista de 21 años: apuntaba a contratarlo en estos días, para tenerlo en la temporada 2026/2027, perdieron desde Italia se antepusieron.

Fueron apenas 40 los encuentros de Amondarain en la primera división de Estudiantes, club en el que el oriundo de Bavio, partido de Magdalena, estuvo desde las infantiles. En el predio de City Bell se hablaba con entusiasmo de su influencia en la reserva antes de que una serie de lesiones en el plantel profesional hiciera que su estreno se adelantara al 26 de julio de 2025, frente a Racing en el inicio del Torneo Clausura. Ese día el mediocampista jugó 8 minutos, pero desde entonces no salió y sus condiciones derivaron en esta venta apenas un año después.

Acciones de Amondarain en Estudiantes

La ovación luego de quinto partido propició que se señalara a Amondarain como la “joya del club” a la que se debía “blindar”. En medio de su crecimiento apareció el traspaso de Santiago Ascacibar a Boca, en enero. Y los hinchas de Estudiantes coincidieron en que la contrapartida de semejante baja era la posibilidad de que el ‘Vasco’ explotara. Y explotó.

En Italia se refieren a él como un “talento argentino” y “uno de los jóvenes más prometedores del fútbol argentino”. Lo último suyo en Estudiantes, sin que se supiera que era tal cosa, fue especial. Amondarain hizo una linda anotación –gran control y definición de tres dedos– que estableció un 3-0 a Rosario Central para avanzar a los octavos de final de la Copa Argentina en su última vez con la camiseta rojiblanca, y cinco días antes desató locura en el estadio Uno en la noche de Copa Libertadores en que parecía quedar todo perdido para el cuadro pincharrata.

El cabezazo para la clasificación en el segundo minuto adicional fue la jugada más importante de Amondarain en Estudiantes; con esa imagen, el mediocampista se marcha a Bologna.

El 26 de mayo Estudiantes se jugaba contra Independiente Medellín, de Colombia, el pase a los octavos de final de la Copa Libertadores. Debía ganar y sufrió, hasta desahogarse por un cabezazo del joven volante en el segundo minuto adicional. El gol in extremis del chico de la casa valió el boleto a las instancias de eliminación directa, que el Pincha comenzará a afrontar en agosto, frente a Universidad Católica, de Chile.

Lo hará ya sin la joya que empezaba a brillar, pero con una buena cantidad de euros que vuelven a ubicar a Estudiantes en un sitio destacado en el mercado.


COMPARTIR