En un nuevo informe mundial sobre el estado de situación de la vacunación infantil de calendario, la Argentina se encuentra entre los ocho países de la región que en 2025 no alcanzaron al menos el 90% de cobertura con esquemas esenciales para reducir el riesgo de brotes frente a la aparición de casos de enfermedades como tos convulsa, sarampión, tétanos o difteria.
Además, junto con tres de esos países –México, Venezuela y Bolivia–, concentra más de la mitad de los chicos sin protección para esas infecciones, a pesar de la disponibilidad de dosis, de acuerdo con el informe que Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizan año a año.
“En 2025, 27 de los 35 países de la región alcanzaron una cobertura del 90% o superior en al menos una vacuna”, publicaron. “Ocho países no habían alcanzado una cobertura del 90% con ninguna vacuna: Argentina, Bolivia, Ecuador, Haití, Honduras, México, Surinam y Venezuela”, detallaron sobre un listado que incluye desde la BCG hasta la vacuna contra la fiebre amarilla, con énfasis en el uso de las que se consideran trazadoras porque permiten evaluar el desempeño de los programas de inmunización locales.

En una conferencia de prensa conjunta, funcionarios de ambas organizaciones destacaron que la mayoría de los 195 países evaluados logró mejorar durante el año pasado la vacunación en el primer año de vida, al reducir en unos 750.000 la cantidad de recién nacidos con cero dosis con respecto a 2024. Sin embargo, los representantes de la OMS y Unicef coincidieron en que “las cifras de abandono [esquemas sin completar] se mantienen elevadas y estancadas, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades”.
Este llamado de atención no es menor en momentos en que se intensificó, en las últimas semanas, la movilidad de chicos y adultos por el Mundial en tres países con brotes activos de sarampión. A nivel global, un 84% de los chicos estuvo cubierto con la primera dosis durante el año de vida para la enfermedad durante 2025, pero un 77% de ese grupo completó el esquema con la segunda dosis a los pocos meses, según puso como ejemplo Kate O’Brien, directora del Departamento de Inmunización, Vacunas y Biológicos de la OMS.
“Se necesita al menos el 95% de cobertura con ambas dosis para proteger a la comunidad —agregó—. La consecuencia se está viendo ahora: 57 países informaron brotes en 2025. Y eso solo en un año. Pero esto no ocurre solo con sarampión, sino también con difteria porque no se lleva de vuelta a los chicos para recibir todas las dosis del esquema.” La difteria es una infección bacteriana de transmisión respiratoria que, a través de una toxina, puede extender la enfermedad más allá de la garganta o las vías respiratorias. La vacuna que se utiliza protege también contra tétanos y tos convulsa.
Son, con las vacunas para sarampión y polio, las que relevan a la OMS y a UNICEF para estimar las coberturas de los programas de inmunización en los países, por regiones. La aplicación de las dosis recomendadas por edades, de acuerdo con los calendarios nacionales, para esas tres vacunas que se utilizan en todos los países relevados describe el funcionamiento de esos servicios. Una cobertura alta con la primera dosis de la vacuna para difteria, tétanos y tos convulsa o pertusis (DTP1) indica un “buen acceso” a los servicios de inmunización, mientras que la tercera dosis (DTP3), que completa el esquema recomendado, sirve para evaluar el desempeño de los programas nacionales.
El año pasado, el 90% de los menores de un año (116 millones) recibieron la primera dosis, mientras que un 85% (110 millones) de los que debían completar el esquema con la tercera dosis lo hicieron. Ambos valores mejoraron los registros de 2024, pero siguen por debajo de los de 2019, previos a la pandemia de Covid-19. En la región, en tanto, la cobertura con DTP1 creció del 90% al 92% durante 2025, no así la de la DTP3, que se mantuvo en el 86% desde hace dos años.

A partir de eso se estimó que habrían quedado 1,8 millones de chicos sin vacunar o con vacunación incompleta: 1,1 millones sin ninguna dosis –comparados con 1,5 millones en 2019– y 709.000 con protección parcial para esas tres enfermedades. Más de la mitad del grupo con cero dosis está concentrado en cuatro países: la Argentina aparece en el tercer lugar, con 101.000 menores sin vacunar, luego de México (218.000) y Venezuela (185.000). El cuarto es Bolivia (89.000).
Están entre los 23 países de la región con coberturas por debajo del 90% para ese esquema. El valor estimado para la Argentina el año pasado es del 80% con la primera dosis de la vacuna quíntuple prevista en el calendario nacional a los dos meses de edad, y del 75% con la tercera dosis, indicada a los seis meses. Aún no están disponibles los datos del Ministerio de Salud de la Nación para 2025. Los de 2024 eran, respectivamente, del 84,7% y del 78,8%, comparados con el 80% y el 75% en el informe mundial.
Solo la región y el sudeste asiático mejoraron su desempeño con la primera dosis de la vacuna para el sarampión el año pasado con respecto a 2019, aunque de este lado del mundo la cobertura siguió aún por debajo de lo recomendado. “La cobertura de la primera dosis se mantuvo relativamente constante en un 89% en 2025, lo que dejó a 1,6 millones de niños sin protección alguna contra esta enfermedad altamente contagiosa”, relevaron ambas agencias. La misma tendencia siguió la segunda dosis, que no varió respecto al 79% de 2024. La triple viral del calendario nacional, que protege también contra rubéola y paperas, se indica a partir del año de edad. La cobertura con la primera dosis es considerada un indicador de cómo funcionan los sistemas sanitarios porque describe la capacidad de vacunación en la infancia.
Para la Argentina, se estimó un 82% de cobertura con la primera dosis, como en 2024, año para el que el Ministerio de Salud de la Nación difundió un 83,2%. “La cobertura fue inferior a la de 2019 en 20 países: Argentina, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Dominica, Ecuador, Granada, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Trinidad y Tobago y Venezuela”, describió el informe global difundido hoy.
En los 33 países de la región en los que está disponible la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) para las chicas, y en los 29 en los que también se recomienda la vacunación para los varones, como es el caso de la Argentina, donde está indicada una sola dosis a los 11 años, la cobertura aumentó con respecto de 2024, aunque en ningún país lo hizo más allá del 50-65% de esos grupos. Para Unicef y la OMS, el uso de una sola dosis, en lugar de dos, colaboró en ese resultado.
“En 2025, estos datos describen un avance encomiable en la vacunación infantil, pero aún está lejos de alcanzar a cada chico con vacunas que salvan vidas”, dijo en una conferencia de prensa Ephrem Lemango, director asociado de Salud y jefe de Inmunizaciones de Unicef.
Catherine Russell, directora ejecutiva de Unicef, destacó tras la presentación en Ginebra, Suiza, la recuperación de las tasas de vacunación en los países en los que está trabajando el personal de salud después de la caída significativa durante la pandemia de Covid-19. “Debemos llegar a todos los chicos y reconstruir la confianza donde se esté deteriorando. Ningún chico debería sufrir de una enfermedad que una simple vacuna puede prevenir”, concluyó.