Realeza. El rey Felipe y su hija Leonor juntos en el aire, la fan más tierna de la selección jordana y los hijos de Mette-Marit de Noruega

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EL VUELO BAUTISMO DE LA PRINCESA HEREDERA

Las fotos, distribuidas por la Casa Real, tienen rango de históricas: muestran el bautismo de la princesa Leonor como piloto. Y en paralelo, puede verse al Rey Felipe VI al mando de otro Pilatus PC-21, igual al de ella. Padre e hija surcan el cielo de Murcia, donde la heredera termina el tercero de sus cursos de formación militar. Las primeras imágenes son en tierra firme, preparando el ejercicio junto a colaboradores en una sala de la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier.

Padre e hija se abrazan tras cumplir un sueño (y un deber de su rol monárquico, que requiere formación militar). Ya son pilotos los dos. El Pilatus PC-21 tiene un motor turbohélice de aviónica similar a los aviones de combate de última generación

Y las últimas los muestran abrazados en el hangar, como escena final exitosa. Sobrevolaron la Manga del mar Menor, uno de los paisajes favoritos de Leonor, tal como ella reconoció en su discurso de agradecimiento cuando al final de este “corto al mejor estilo Top Gun” le otorgaron las medallas de oro. Aunque no se especificó cuándo se hizo este vuelo, se estima que haya sido a finales de mayo, cuando Felipe estuvo en Murcia para presidir el acto de proclamación del Premio Princesa de Girona. Fue una jornada cargada de emoción, de fotos y de videos, que retratan al padre y a la hija, con distancia marcial y luego con una cercanía muy sentida, cargada de amor, recuerdos y orgullo mutuo.

Sobrevolaron La Manga, una singular lengua de arena de unos 21 kilómetros que separa el Mediterráneo de la laguna salada del mar Menor, en MurciaCompartieron un momento histórico: volar en paralelo, cada uno al mando de un Pilatus PC-21La Princesa de Asturias, junto al rey Felipe VI, durante el vuelo de instrucción en la Academia General del Aire y del Espacio

VUELVEN A SONREÍR ALENTANDO A LA SELECCIÓN NACIONAL

La presencia de Ingrid Alexandra y Sverre Magnus de Noruega en el MetLife Stadium de Nueva Jersey representando a la Casa Real y alentando a la selección de su país en el Mundial no pasó desapercibida y para muchos significó un soplo de alivio. Apenas una semana atrás, su madre, la princesa Mette-Marit, debió someterse a un trasplante de pulmón tras el agravamiento de su fibrosis pulmonar, una delicada condición que mantiene en vilo a la familia real hace rato. Y su padre, el príncipe heredero Haakon, limitó sus compromisos para poder acompañarla en su recuperación.

Los hijos de los príncipes herederos –Haakon y Mette-Marit– aplaudieron el triunfo 3 a 2 de su selección contra Senegal

Según informó la Casa Real, la intervención fue exitosa, aunque la princesa permanecerá internada “varias semanas”, tal como ocurre en este tipo de procedimientos. En ese contexto, ver a los hermanos unidos y sonrientes en un evento tan significativo como el Mundial deja entrever que la evolución de Mette-Marit sería favorable.

Con bufandas de la selección, los hermanos aplaudieron, gritaron y se abrazaron ante cada gol en un estadio lleno de fans que no pararon de corear el Viking Row (remo vikingo), la gran celebración viral de los hinchas noruegos

LA FAN MÁS TIERNA DE LA TRIBUNA

La familia real de Jordania acompañó con mucha emoción a la selección nacional, que por primera vez participa en una copa del mundo (nunca había podido clasificar). En su debut contra Austria, los príncipes herederos Hussein y Rajwa fueron quienes alentaron al seleccionado hachemita. Y días después, cuando jugaron contra Argelia, volvieron a decir presente en el San Francisco Bay Area Stadium escoltando al rey Abdalá y con una acompañante de lujo en brazos: su hija Iman, que el 3 de agosto cumplirá 2 años.

La princesa Rajwa con su hija y su suegro, el rey Abdalá, que mira encantado a su nieta

Como era de esperar, la nieta mayor de Abdalá y Rania de Jordania (que no fue de la partida) se robó todas las miradas luciendo su propia camiseta de la selección. Con el pelo atado en dos colitas y una mamadera de la que prácticamente no se separó, hizo las delicias de su abuelo, que la miraba encantado. A pesar de perder por 2 a 1 y quedar eliminados, al terminar el partido Su Majestad bajó al vestuario para animar a los futbolistas y agradecerles su esfuerzo.

Iman (con camiseta, jogger y zapatillas Golden Goose) sonríe a cámara en brazos de su mamá, sin soltar la mamaderaLos príncipes herederos Hussein y Rajwa avanzan junto a su única hija y a Su Majestad, todos con camiseta de la selección nacional

La tapa de revista ¡Hola! de esta semana


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