Cayó la compra privada de dólares, pero casi igualó a las adquisiciones del BCRA y el Tesoro

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La cuenta corriente cambiaria, el saldo total de la cantidad de ingresos y egresos que registra la economía argentina, mostró en mayo un saldo positivo de US$1877 millones, el mayor de los últimos ocho meses y un 40,8% superior al registrado en abril.

El resultado fue favorecido por el muy sólido ingreso neto de US$4322 millones aportado por la cuenta de bienes, en un mes que marcó un récord para las exportaciones, y por la desaceleración promedio del 17% en la demanda privada de dólares.

Fuerte superávit, gracias al récord de exportaciones

Los números resistieron incluso el aumento del 19% que mostró el déficit de la cuenta de servicios respecto de abril, con egresos por US$802 millones, frente a US$674 millones del mes previo, aunque 14,6% por debajo de los US$939 millones registrados en mayo de 2025.

También absorbieron el incremento del 30,4% en los giros de utilidades, que pasaron de US$365 millones en abril a US$476 millones en mayo, aunque todavía lejos del pico de US$869 millones alcanzado en marzo. Se trata de remesas correspondientes a ganancias obtenidas en 2025 que las empresas comenzaron a enviar a sus casas matrices tras largos años de restricciones.

Las cifras surgen del Balance Cambiario que publica mensualmente el Banco Central (BCRA) con datos confirmados al mes previo. El informe recuerda que la entidad compró en mayo US$2601 millones en el mercado de cambios para seguir recomponiendo su tenencia de reservas, mientras que el Tesoro Nacional adquirió otros US$150 millones.

El dato destacado es que esa cifra resulta muy similar a los US$2667 millones en compras netas de moneda extranjera realizadas por las personas humanas, explicadas principalmente por la compra de billetes y por giros de divisas sin fines específicos, por US$1804 millones y US$408 millones, respectivamente.

Al examinar la demanda física, el informe muestra que 1,4 millones de personas —unas 110.000 menos que en abril— compraron dólar billete por US$2260 millones, mientras que unas 730.000 realizaron ventas por US$408 millones. De allí surge una demanda neta de US$1804 millones.

Demanda privada algo más floja

Al detallar los destinos de esas compras, el BCRA estima que unos US$700 millones quedaron depositados en bancos locales y otros US$300 millones incrementaron la posición de activos externos. Además, alrededor de US$800 millones fueron entregados a las entidades para cancelar consumos de “Servicios y otros corrientes” realizados con tarjetas de crédito, ya que los usuarios prefieren pagarlos con dólares propios antes que con pesos al dólar tarjeta, cuyo tipo de cambio resulta aproximadamente 30% más caro.

Pese a la baja en la comparación mensual, la demanda privada de dólares acumuló US$12.331 millones brutos en los primeros cinco meses del año, lo que equivale a un promedio mensual de US$2466,2 millones.

En cuanto al superávit de US$1877 millones de la cuenta corriente cambiaria, el BCRA explicó que obedeció al ingreso neto generado por la cuenta “Bienes”, que alcanzó US$4322 millones, “un máximo histórico sin considerar meses con programas específicos de incentivo exportador”, según destacó la propia entidad. Ese resultado fue parcialmente compensado por los egresos netos de “Ingreso primario” (US$1642 millones), “Servicios” (US$802 millones) e “Ingreso secundario” (US$1 millón).

A su vez, la cuenta financiera cambiaria también registró un superávit de US$1763 millones en mayo, impulsado por los resultados positivos del Gobierno Nacional y el BCRA (US$1643 millones) y del sector financiero (US$979 millones), parcialmente compensados por los egresos netos del sector privado no financiero (US$829 millones) y de otros movimientos netos (US$31 millones).

Capitales que huyen

El único dato disonante que dejó el balance de mayo fue la salida neta de US$798 millones registrada en la Inversión Extranjera Directa (IED). Esa cuenta no cerraba en rojo desde septiembre del año pasado, cuando había mostrado un saldo negativo de US$437 millones, y confirma que la Argentina, pese a los programas lanzados por el Gobierno para estimular este tipo de inversiones mediante importantes beneficios, sigue por ahora fuera del radar de muchas compañías internacionales dispuestas a comprometer capital en la economía local.

“La IED le sigue dando la espalda al Gobierno. Desde enero de 2024, ya es negativa en US$1400 millones”, hizo notar al respecto el economista Martín Polo.


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