A mediados de 2025, una expedición científica capturó la atención del país y mantuvo a todos los argentinos en suspenso, conectados a un streaming en vivo. La transmisión mostró las primeras imágenes de la fauna de un lugar desconocido hasta ese entonces: las profundidades del mar argentino.
“Fue la primera vez que logramos descender a esas zonas con estas cámaras”, señaló Daniel Lauretta, director científico de las Expediciones Submarinas del CONICET y líder de la expedición, en el décimo capítulo del Summit de Sustentabilidad organizado por LA NACION. El científico, que trabaja hace 15 años en aguas profundas, explicó que la expedición utilizó un vehículo operado remotamente -el ROV SuBastian-, que descendió 4000 metros bajo la superficie del Océano Atlántico, dentro de aguas argentinas, tomó imágenes submarinas en alta definición y recolectó muestras sin alterar el entorno.
“Al menos la mitad del país está sumergido bajo las aguas del Océano Atlántico”, detalló Lauretta, que explicó que esta expedición formó parte de un trabajo que viene haciéndose hace 15 años, con el objetivo de estudiar la biodiversidad de invertebrados y peces de las aguas profundas argentinas, y agregó: “Tenemos información de toda la parte emergida de nuestro país -bosques, glaciares-, pero no hay una forma de ver el fondo; esta expedición y los datos recolectados nos permiten tomar decisiones”.
El robot recorrió el Cañón de Mar del Plata, que se encuentra a 300 kilómetros de la costa. El científico, que recordó que desde joven era muy “bichero” y pasaba mucho tiempo en el patio de su casa, buscando animales, detalló que hasta ese entonces trabajaban con muestras provenientes de redes. Sin embargo, explicó que son métodos indirectos, a través de los cuales se infiere cómo es la fauna; además, advirtió que “si trabajás con una red, levantás toda la fauna que hay; con el ROV, agarrás exactamente el ejemplar que necesitás, por lo que el impacto que tiene sobre el ambiente es ínfimo”.
Lauretta recordó los nombres con los que la gente empezó a bautizar la fauna que se observaba en las imágenes: “Hubo una estrella famosa, que se viralizó por los comentarios de la gente. Automáticamente, empezaron a decir «es Patricio, la estrella culona». La gente empezó a usar esos nombres y nosotros los fuimos adoptando también“.
Estas muestras se alojarán en el Museo de Ciencias Naturales, donde asentarán un legado para el país. “Con esto generamos soberanía sobre el fondo del mar; la Argentina tiene hasta las 200 millas náuticas sobre el fondo y columna de agua, pero hasta las 350 sobre el fondo. Es todo un territorio inexplorado, lleno de recursos y de vida”, fue contundente Lauretta. Además, explicó que se trata de información que servirá para otro tipo de aplicaciones: “Muchas de estas especies son cnidarios, puede que tengan sustancias activas; datos que le pueden servir a la industria farmacéutica para generar medicamentos”.
El mismo equipo que trabajó en esta expedición fue elegido nuevamente por el Schmidt Ocean Institute, esta vez para investigar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, frente a la costa de Chubut, al sur de Puerto Madryn. Días atrás, ya había anticipado en LA NACION que en 2027 habría una nueva campaña.
Explicó que la elección de cañones submarinos no es casual: “Son lugares donde la biodiversidad es mucho mayor, porque hay un montón de ambientes distintos: hay paredes, grietas, cuevas, que aumentan la fauna del lugar”. Además, agregó que se trata de zonas profundas completamente inexploradas. “Supongo que encontraremos cosas parecidas, porque está la corriente de Malvinas que va transportando; pero también esperamos encontrar fauna nueva”.
Al margen de la investigación científica, explicó que les sorprendió la repercusión que tuvo: “Los científicos estamos muy separados de la gente, porque es muy difícil mostrar lo que hacemos. Esta fue una forma de mostrar cómo se hace ciencia, qué se hace, acompañado de la fauna argentina que es maravillosa. Llegamos a tener 92.000 personas conectadas y hubo en total 22 millones de reproducciones de los videos. Nos empezaron a llegar videos de alumnos aprendiendo esto, haciendo dibujos. Ver a los chicos en el colegio estudiando la fauna argentina es algo maravilloso”.