La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a reclamar por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que busca garantizar los fondos para las casas de altos estudios y encomienda al Poder Ejecutivo actualizarlos de manera mensual por inflación. Esta vez se manifestaron frente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el organismo que ahora debe definir el destino de la norma, aprobada e insistida por el Congreso el año pasado.
A su vez, los centros de estudiantes de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y el Colegio Nacional de Buenos Aires analizan la toma de los dos establecimientos educativos, también en reclamo por el financiamiento educativo. Es probable que ambas medidas comiencen esta noche, pero antes los centros estudiantiles deben votarlo en las asambleas de los tres turnos. En los dos casos, las asambleas del turno de la mañana ya aprobaron la toma.
Hoy, desde temprano, la Plaza Lavalle se llenó de pupitres, pizarrones y banderas. “Auxilio, el Gobierno no cumple con la ley”, se leía en la bandera que montaron los gremios frente a Tribunales. Había también del Departamento de Matemática de la Facultad de Ciencias Económicas y de Exactas. Había otra que recordaba a los tres Premios Nobel que estudiaron Ciencias Médicas en la universidad: Bernardo Houssay, Luis Federico Leloir y César Milstein. Además de las de las agrupaciones de la UBA: la Asociación de Docentes de la UBA (ADUBA), la Asociación del Personal de la Universidad de Buenos Aires (APUBA) y la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), que organizaron la actividad.

Las clases empezaron a las 10. Había varios pizarrones a lo largo de la plaza. En uno de ellos se leía una clase de derivadas con límites naturales. Algunos estaban bajo carpas donde también repartían panfletos de las agrupaciones estudiantiles. La mayoría de ellos llevaban un folleto en donde se leía: “Universidad y Ciencia en remate”. Enumeraban que, desde diciembre de 2023, las universidades públicas pierden recursos frente a la inflación: “-34% salarios docentes y no docentes, -53% presupuesto ciencia y tecnología, -79% investigación y desarrollo y -40% salarios en el Conicet”. Explicaban también qué dice la ley aún no aplicada y su recorrido desde que fue aprobada.
A las 12 tuvo lugar la actividad central. “Creemos que lo que estamos haciendo es un reclamo justo porque hay una ley sancionada”, dijo para dar comienzo al acto Emiliano Cagnacci, Secretario General de Aduba. Y justificó que convocaron a esta actividad porque “el Gobierno decide dar la espalda a la democracia”.
Luego tomó el micrófono el politólogo y profesor Luis Tonelli, quien apuntó: “La división de poderes se creó justamente para evitar que un presidente sea un tirano”. “Es la última barrera que tiene la democracia para impedir el autoritarismo”, afirmó señalado a la Corte Suprema de Justicia, y sumó, en referencia a sus miembros: “Son personas muy preparadas”.
El máximo tribunal debe expedirse luego de que el Gobierno presentara un recurso extraordinario que fue aceptado. De esta manera, quedó suspendida la medida cautelar ratificada dos veces que obligaba a la actualización de salarios y becas, tras un planteo de los rectores de las universidades nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

“Ellos tienen que darnos las capacidades para nosotros poder dar las capacidades para poder ser libres”, cerró Tonelli. Es profesor de Política Argentina en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, donde fue director de la carrera de Ciencia Política durante tres gestiones. Estuvo al frente de la Cátedra de Estudios Argentinos de la Universidad de Salamanca, fue becario Chevening para Altos Estudios en el Reino Unido y becario del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Después fue el turno de Cristian Cao, abogado, doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de la Facultad de Derecho de la UBA. Es magíster en Administración Pública y en Estudios Superiores en Derecho Constitucional. Se desempeña también como investigador del CONICET. Eligió dar su charla con la Constitución en la mano. “Digamos una frase muy sencilla. Las leyes en la República Argentina se cumplen”, remarcó.