Walmart advirtió que podría aplicar aumentos en sus precios durante los próximos meses debido al encarecimiento del combustible tras el conflicto de Estados Unidos, Israel e Irán. La firma aseguró que absorbió 175 millones de dólares en costos adicionales relacionados con transporte y logística durante su primer trimestre fiscal y adelantó que parte de esa presión podría comenzar a reflejarse en las góndolas si los precios del combustible se mantienen elevados.
¿Por qué Walmart analiza subir precios de productos?
El director financiero de la compañía, John David Rainey, explicó durante una conferencia con analistas de Wall Street a la que accedió NBC News que el incremento del combustible ya afecta tanto a la empresa como a sus proveedores.

Rainey sostuvo que esos aumentos representan “impactos reales” sobre el costo de la mercadería y señaló que, si el escenario actual continúa, esperan “una inflación minorista algo más alta” durante el resto del año.
La empresa no detalló una lista específica de productos que tendrán incrementos. Sin embargo, remarcó que la presión alcanza especialmente a categorías de consumo cotidiano que dependen de transporte constante, como alimentos, productos de alta rotación y artículos esenciales.
La corporación también presentó previsiones para el próximo trimestre por debajo de lo esperado por los mercados financieros. Tras el anuncio, las acciones de Walmart retrocedieron más de 7% y la firma perdió más de US$75 mil millones en capitalización bursátil.
El combustible golpea los costos y modifica hábitos de consumo
El balance trimestral mostró que la empresa absorbió US$175 millones en gastos de combustible superiores a los proyectados.
Según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés), el promedio nacional de la gasolina regular llegó a US$4,55 por galón, frente a los US$2,98 registrados antes del conflicto bélico. El diésel también registró una fuerte suba. El valor se ubicó en US$5,64 por galón, cerca de US$2 más que al inicio de la guerra.
Rainey indicó que el encarecimiento energético comenzó a modificar conductas de los consumidores. El ejecutivo señaló que la cantidad de galones que los clientes cargan en las estaciones de servicio de la cadena cayó por debajo de 10 por primera vez desde 2022 y afirmó que eso representa “una señal de estrés”.
El reporte también mostró señales de impacto económico sobre parte de los hogares estadounidenses.
Rainey explicó que los consumidores de mayores ingresos continúan “gastando con confianza” en distintas categorías, mientras que los sectores de menores recursos se muestran más atentos al presupuesto y atraviesan posibles dificultades financieras.
Walmart mantuvo crecimiento en ventas durante el trimestre
Pese al escenario inflacionario, la compañía presentó resultados positivos durante el primer trimestre. Los ingresos alcanzaron US$177.800 millones, con un crecimiento interanual de 7,3%.
Las ventas comparables en Estados Unidos aumentaron 4,1%, impulsadas por el comercio electrónico y los ingresos provenientes de membresías. La firma también destacó la expansión de sus entregas rápidas. Rainey afirmó que Walmart ya puede distribuir productos en 30 minutos al 60% de los hogares estadounidenses.

El contexto económico también recibió impulso temporal por los reembolsos impositivos. Según explicó el ejecutivo en una entrevista con CNBC, esos pagos ayudaron a aliviar parte de la tensión financiera sobre las familias. Sin embargo, advirtió que ese efecto comenzó a desaparecer y que los consumidores “van a sentir más presión” por el aumento del combustible.