MADRID (AFP).- El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, llegará este domingo a las islas Canarias entre las cuatro y las seis de la mañana hora local (a las 8 o 10 hora argentina), de acuerdo a lo que anunció este sábado la ministra española de Salud, Mónica García.
En medio del revuelo y preocupación por el contagio y el origen del brote que causó la muerte de tres pasajeros, la funcionaria del presidente Pedro Sánchez brindó algunas aclaraciones. “Ni parte del equipaje ni el cuerpo de la persona fallecida [que sigue en el barco] desembarcarán en Canarias. Permanecerán a bordo junto con parte de la tripulación”, sostuvo. Se trata del cuerpo de una mujer alemana que murió a bordo el 2 de mayo.
“El buque continuará posteriormente rumbo a Países Bajos [el país de origen del crucero], donde se llevará a cabo el proceso completo de desinfección”, contó la ministra, que dio parte de una operación “inédita” y estará igualmente en las Canarias para supervisarla.
El crucero, que salió del puerto argentino de Ushuaia el 1 de abril, llegará a Granadilla de Abona, en la isla de Tenerife, y estará “en régimen de fondeo, dentro de la dársena de puerto”, agregó. “Se comprobará el estado de salud de pasajeros y tripulantes, a partir de ahí se irá desembarcando”, indicó y anunció que los 14 españoles serán los que primero tocarán tierra firme tras semanas en altamar y varios días varados en las costas de Cabo Verde.

El Hondius zarpó de esa nación insular el miércoles y se encuentra en camino a al puerto de Granadilla (Tenerife), pese a que el presidente del archipiélago se mostró en contra de la decisión del gobierno de España, Fernando Clavijo.
“No hay personas sintomáticas a bordo”, se aseguró.
Sin embargo, la tensión sobre la llegada del crucero a costas españolas sigue generando planteos. De acuerdo al diario El País, los trabajadores de los puertos de Santa Cruz de Tenerife y Granadilla advirtieron a las autoridades locales que se plantean bloquear la actividad portuaria cuando arribe a la isla el MV Hondius ante la ausencia de información y protocolos.
“El problema que tenemos es la desinformación por parte de la autoridad portuaria, por parte del gobierno, por parte de todos”, dijo la portavoz de los empleados, Elena Ruiz.
Los 14 españoles del barco serán evaluados a su llegada y trasladados en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz, en Madrid, para ser ingresados en el hospital militar Gómez Ulla de la capital, donde permanecerán en cuarentena en unidades de aislamiento.
Hasta ahora son tres los muertos: una pareja neerlandesa y una mujer alemana. En tanto, los casos confirmados totales son seis; estas tres personas enfermas restantes fueron desembarcadas en Cabo Verde para su tratamiento en Suiza, Países Bajos y Sudáfrica.
Países rastrean a pasajeros
Las autoridades sanitarias de cuatro continentes siguen localizando y vigilando a los pasajeros que desembarcaron del crucero antes de que se detectara el brote letal. También intentan dar con otras personas que pudiesen haber estado en contacto con ellos desde entonces.
Más de dos docenas de personas de al menos 12 países distintos abandonaron el barco el 24 de abril, casi dos semanas después de que el primer pasajero muriera a bordo, sin que se realizara rastreo de contactos.
No fue hasta el 2 de mayo cuando las autoridades sanitarias confirmaron por primera vez el hantavirus en un pasajero, indicó la OMS.

El servicio de salud pública holandés realiza un rastreo de los contactos de los pasajeros del vuelo que tuvieron contacto con la mujer fallecida, viuda del primer muerto, que se subió a un vuelo de KLM de Johannesburgo a Ámsterdam. Antes de despegar debió bajarse del avión por la gravedad de sus síntomas y más tarde murió.
Otros dos británicos que estaban en el barco tienen el virus. Uno está hospitalizado en Países Bajos y el otro en Sudáfrica.
Por su parte, las autoridades sanitarias de Suiza confirmaron esta semana que hospitalizó a un ciudadano que dio positivo del virus.
Las autoridades de Sudáfrica intentan dar con los contactos de cualquier pasajero que se hubiera bajado previamente del barco. Se centran principalmente en un vuelo del 25 de abril entre la isla de Santa Elena, en el Atlántico sur, y Johannesburgo, al día siguiente de que algunos pasajeros desembarcaran en la isla.