NUEVA YORK.- El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, acompañó a la comitiva oficial en el Argentina Week en Nueva York. Participó de las actividades junto a otros 10 mandatarios para dar una señal a los inversores extranjeros.
En una entrevista con LA NACION, Cornejo elogió el rumbo económico pero advirtió que “debe sostenerse en el mediano y largo plazo”. Y añadió que, para ello, el Gobierno “debe cuidar a sus aliados y trabajar en conjunto”.
Dijo que se puede trazar un paralelismo entre lo que le pasó a Mauricio Macri en 2018, después de ganar las elecciones de medio término, y este momento, en el que Milei triunfó en octubre del 25. “Se ganaron casi la misma cantidad de provincias, los porcentajes fueron más o menos los mismos, y el electorado sigue siendo más o menos el mismo”, manifestó.
Cornejo analizó que una de las diferencias que hay entre el 2018 y el 2026 es la velocidad del rumbo y algunas herramientas, como el RIGI. Y añadió: “Para que no pase lo mismo, hay que seguir trabajando en conjunto”. Alertó, también, que el sostenimiento del rumbo económico no puede depender de Milei, debe ir “más allá de Milei. Porque un mandato presidencial dura cuatro años”.
Agregó que no ve aun a nadie que pueda competirle en las próximas elecciones a La Libertad Avanza, y consideró que es necesario que el kirchnerismo “quede reducido al 15 por ciento del electorado”.
-¿Puede esta gira atraer inversiones? ¿Qué señal política transmite este viaje junto a la comitiva presidencial?
-La verdad es que no depende tanto de esta gira que lleguen las inversiones, depende de sostener esta política en el tiempo y de dar certidumbre. La gira contribuye en ese proceso, así que debería responder que en sí mismo, contribuye a traer inversiones. Ahora, no por esta gira solamente se van a producir esas inversiones, hay que ver cada proyecto, qué seguridad jurídica da cada provincia, cómo ven los inversores en el mediano y largo plazo la Argentina, las certidumbres que da el cambio de régimen económico que se está produciendo, si se va a sostener en el tiempo. Todas esas cosas estamos trabajando codo a codo, al menos desde Mendoza con el gobierno nacional, desde el primer momento para que eso ocurra, dar certidumbre, trabajar mancomunadamente.
-Y usted gobernador que estuvo en los paneles y escuchó a los empresarios, ¿cómo ven desde afuera a la Argentina?
-Yo percibo que hay entusiasmo, ahora, de ese entusiasmo a tomar la decisión de invertir, bueno, hay un paso todavía. Pero el entusiasmo creo que lo hemos logrado, lo ha logrado el gobierno nacional y lo hemos logrado algunas de las provincias con nuestro historial.
-¿Y el paso que falta es que Milei gane en 2027 o que un candidato con la misma mirada gane en 2027?
-Sí, yo creo que no lo focalizaría solo en Milei, yo miraría a la sociedad. Este es el primer gobierno que gana una elección, el primer oficialismo que gana una elección con números que en materia de consumo y empleo no están en aumento. Siempre, todos los oficialismos, cuando han habido números malos en el consumo y en el empleo, han perdido las elecciones, este gobierno ha hecho un clic en esta elección. Eso obliga a mirar que la sociedad ha hecho una apuesta por el cambio de modelo económico que lidera Milei en este momento, con lo cual él es garante de ese cambio ahora. Pero si solo el presidente Milei es el garante de eso, me parece que tiene corto plazo, porque la hipótesis de que Milei sea reelecto son cuatro años más. Acá lo que tiene que demostrar Argentina es que cambió para siempre en materia económica, porque los proyectos de minería, de oil and gas, de infraestructura, son de mayor plazo que el plazo de los cuatro años constitucionales de un presidente.

-Entonces, hay inversores y empresarios diciendo que “está todo bien, esto me gusta, pero quiero ver si esto se consolida”
-Es probable que esa duda exista, no voy a ser yo el que tenga la papa de eso, yo soy el que la tengo clara. La verdad es que creo que el mercado financiero también está dando señales. Cada emisión que lanza el gobierno, todas las que vencen antes del 2027, ofrecen mucho dinero los inversores financieros. Las que quieren pasar al otro año, el 2028, el 2029, el 2030, ya no se animan a ofrecer dinero. Me parece que todavía no hay un optimismo de que el cambio es definitivo. Yo soy más optimista que el mercado, yo creo que sí, que la sociedad da una señal el 26 de octubre, pero probablemente algunos inversores todavía estén un poquito dubitativos y otros no, se están jugando y demás. Ha sido importante el RIGI en esta primera etapa para traer y dar seguridad jurídica. El RIGI es una excepcionalidad porque la verdad que es justamente para tratar de que el gobierno da señales de que vas a respetar esta inversión y por años, y por eso ha funcionado o está funcionando. Todavía hay montos grandes a la espera de ser aprobados y proyectos a la espera de ser aprobados, pero hay varios que ya están en carrera y ejecutándose.
-¿Se puede trazar un paralelismo entre lo que pasó con Macri y las inversiones, que no llegaron y lo que está pasando ahora, que hay expectativa pero no se materializa del todo?
-Sí, se puede hacer ese paralelismo. Yo fui gobernador con los dos, en Mendoza no hay reelección, así que es un intermedio. Creo que estamos yendo más rápido. Con el RIGI se hace una diferencia, estamos yendo más rápido ahora, pero también depende de la voluntad política de la ciudadanía. El 26 de octubre se ganó la elección, pero en el 2017 también se ganó. El 26 de octubre se ganó en 16 provincias y en el 2017 se ganaron 14 provincias, entre ellas la provincia de Buenos Aires, igual que ahora, pequeñitos puntos. Los porcentajes son más o menos los mismos, el electorado es más o menos el mismo. Eso nos obliga a trabajar juntos si queremos hacer un cambio de modelo económico que se sostenga. Hay una similitud, los dos sacamos el 40 o 41 por ciento en esas dos elecciones, lo cual me parece que la línea va por ahí. Para que no se frustre este proyecto, como se frustró el de Macri en 2018, hay que seguir trabajando juntos.
El gobierno nacional debe tomar el dato para bien y para mal de lo que pasó con Macri. Porque en 2026, si bien va a haber crecimiento, ese crecimiento va a ser desparejo, va a ser en algunas actividades, va a ser, si crecemos al 4, algunos de esos puntos lo explica Vaca Muerta, Vaca Muerta no está en todas las provincias, otro de esos puntos lo explica en la pampa húmeda, en varias provincias no están en la pampa húmeda. Entonces ese crecimiento va a ser desparejo, con lo cual va a crujir la economía y el humor popular en el 2026.
-Entonces, este año la gente va a sentir la crisis…
-Se va a sentir, yo no diría la gente, no generalizaría, diría: algunos sectores no van a ver la bonanza y otros sectores sí, es un crecimiento desparejo. Entonces el Gobierno tiene que enfrentar esta situación con mayor fortaleza política, cuidar aliados, cuidar lo que se logró el 26 de octubre.
-¿Y lo está haciendo o le faltan cosas para cuidar a los aliados?
-Yo creo que hasta aquí se está trabajando bien, están saliendo del Congreso algunas de las reformas estructurales, hay que seguir en esa línea, el gobierno debe mantener esa línea. Faltan reformas impositivas, faltan reformas en la distribución de la coparticipación, faltan varias cosas que son útiles como reformas estructurales. La impositiva es clave, y qué orientación le demos a la impositiva.
-Pero esos sectores que están empezando a sentir la crisis, ¿están contemplados según su punto de vista en este modelo económico o no?
-Bueno, yo creo que este modelo económico cambia, este nuevo modelo económico cambia las reglas después, cambia las reglas de juego y las empresas tienen que adaptarse a esas nuevas reglas de juego, hay una nueva forma de comprar y vender productos, de comprar y vender servicios, entonces las empresas también tienen que adecuarse, entonces no es solo el decreto del gobierno y la regulación del gobierno, sino que los actores privados también hagan un cambio a este nuevo modelo. Entonces, cuando uno me pregunta eso, uno se formatea a responder, el Gobierno tiene que hacer tal o cual cosa, sacar tal o cual decreto, yo diría que tiene que ir de la mano el liderazgo del Gobierno con la reconversión de las empresas para estas nuevas formas.
-Dijo que el rumbo tiene que seguir más allá de Milei ¿Cómo ve a la oposición? ¿Ve algún candidato que le pueda competir en 2027?
-Hoy no lo veo, pero sí creo que hay una dinámica, hay una dinámica que yo no sé si es una expresión de deseo mía, pero yo tiendo a pensar en teoría que debiera ocurrir. Lo que pasa en cualquier país que quiera ser serio, que el kirchnerismo y lo que yo veo, representa que es reducido, un 15%, pero no un 30%, sino un 15%, y que las opciones sean entre una opción moderada de centro y una opción más de derecha. Ese día que el sistema político tenga esa estabilidad, ese día creo que la Argentina va a dar señales de certidumbre en el mediano-largo plazo, y no le va a hacer falta ni el RIGI, ni ninguna medida de ese tipo para que haga inversiones de largo aliento.
-¿Lo ve posible?
-Bueno, por eso, no puedo dimensionar hoy día la dinámica y la velocidad de eso, pero en teoría es lo que debiera pasarle a la Argentina, insisto, el kirchnerismo reducido. Para mí, yo veo muy claro que el kirchnerismo tiende a desaparecer o a quedar como una cosa muy minúscula. Sin influencia concreta en el sistema político argentino.
Pero también veo, cómo al gobierno le gusta polemizar con ellos, entonces por un lado queremos dar certidumbre de que el kirchnerismo no vuelve, y por otro lado lo queremos de único rival. Y la verdad que, insisto, para dar certidumbre a la inversión, a proyectos de mediano y largo plazo como son los grandes proyectos mineros, petroleros y demás, se necesitan mucho más que RIGI. Se necesita certidumbre.
El sistema no va a cambiar, el sistema político no va a ser banquinazos. ¿Cómo pueden lograrlo países más inestables políticamente como Perú, Paraguay, Chile? Perú no tiene un sistema político estable, pero sí tiene una economía estable y una moneda estable. Y nosotros necesitamos lograr eso. Y en la Argentina la política tiene influencia y va a seguir teniendo influencia.
-Lo que se vio en las últimas elecciones fue, muchos de los gobernadores que vinieron, que se presentaron con listas, con una opción de centro, y que fueron… No les fue bien. Pareciera que hay que tener un discurso liberal o ser derrotado.
-Yo creo que fue una mala lectura de los gobernadores que hicieron eso. Leyeron mal. Hoy la Argentina está tratando la urgencia. Y la mayoría de los argentinos ve a Miley como el garante de resolver la urgencia y la emergencia de alta inflación, desorden macroeconómico y demás. Con lo cual, a todos los que pensamos más o menos similar, no había por dónde perderse. Había que hacer coaliciones con ellos. Yo eso lo vi, lo busqué y lo logré.
-¿El apoyo de Estados Unidos a Milei puede hacer salga fortalecido electoralmente?
-Yo creo que el acuerdo con Estados Unidos fortaleció al gobierno y por carácter transitivo lo fortaleció electoralmente. El salvataje le dio señales al mercado de que, bueno, no, no, acá hay un garante de fondo, ¿no? Y eso detuvo la sangría y eso ayudó.Pero yo creo que el gobierno gana las elecciones en la dicotomía de volver al pasado o garantizar esta incipiente estabilidad macro, ¿no? Ganó y ganó muy bien. Y eso es una señal positiva de la sociedad.
Me parece que la sociedad privilegió esta estabilidad macro. Si la va a privilegiar por mucho tiempo y demás, la verdad que no lo sé. Pero creo que dio una señal bien relevante, insisto. Creo que lo que da un poco más de certidumbre es el comportamiento electoral de la sociedad.