Un estudio reciente volvió a poner al café en el centro de la conversación sobre salud y prevención. Según explicó en LN+ el médico Jorge Tartaglione, investigadores de Harvard encontraron que el consumo moderado de café está asociado a un menor riesgo de desarrollar demencia.
Lejos de ser solo una bebida para “despertarse”, el café es también un ritual cotidiano para millones de personas, especialmente en la Argentina, donde compartir una taza forma parte de la vida social.
Cuántas tazas de café hay que tomar por día
La principal conclusión del trabajo, según detalló Tartaglione, es que quienes toman entre dos y tres tazas de café por día presentan un 18% menos de riesgo de demencia. El estudio analizó los resultados de más de 130.000 personas y se centró específicamente en el café con cafeína, no en la versión descafeinada.
El especialista explicó que el café tiene una composición muy rica: contiene más de mil sustancias, entre ellas antioxidantes y componentes antiinflamatorios.
Entre los principales se destacan:
- Cafeína
- Polifenoles
- Minerales y vitaminas
- Sustancias con efecto antioxidante
Esto podría ayudar a proteger al cerebro frente al deterioro cognitivo asociado al paso del tiempo.

El efecto de la cafeína en el cuerpo
Tartaglione aclaró que la cafeína no solo está presente en el café, sino también en el té. Su principal acción es que “compite” con la adenosina, un receptor relacionado con el sueño.
Por eso, el café despierta a los 20 minutos después de tomarlo y tiene un efecto que puede durar alrededor de tres horas.

Moderación: la clave principal
El médico remarcó que el beneficio aparece cuando el consumo es moderado. Su recomendación es un máximo de 400 miligramos de cafeína por día, lo que equivale aproximadamente a:
- Cuatro tazas de café americano
- Cuatro cafés de filtro
- Hasta cinco express
- O incluso té y chocolate negro como fuentes alternativas
“El café no es mágico”, advirtió, y señaló que siempre debe acompañarse de hábitos saludables generales.
Sobre el final de la entrevista, Tartaglione aseguró que no hay evidencia de que el café produzca arritmias o aumente la presión en personas sanas. Sin embargo, puede generar molestias en quienes tienen problemas digestivos.