Es normal que algunos alimentos tengan fecha de caducidad y requieran ciertos cuidados especiales para conservarse. Sin embargo, hay uno que rompe todas las reglas y puede durar muchos años, incluso décadas: la miel.
Este producto natural sigue siendo apto aunque pasen siglos y no pierde ni su sabor, ni su aroma ni sus propiedades nutricionales. Además, no se descompone, no desarrolla bacterias peligrosas y resiste fuertes condiciones ambientales.
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De acuerdo con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el desperdicio de alimentos en ese país alcanza cifras alarmantes, de aproximadamente el 30-40 por ciento del suministro anual. Lo más sorprendente es que la miel se conserva en perfectas condiciones.
Según la entidad, la clave de la longevidad de este alimento radica en su composición química y en el meticuloso proceso de producción que realizan las abejas.
El sitio especializado ‘Compound Interest’ explicó que el néctar recolectado por estos animales contiene hasta un 70 % de agua, pero este porcentaje se reduce significativamente durante la transformación en miel
Las abejas domésticas son las encargadas de deshidratar el néctar al abanicarlo con sus alas, logrando que el contenido de agua descienda hasta un 17 por ciento.

Además, una enzima que está presente en el estómago de estos animales, descompone la glucosa del néctar en ácido glucónico, lo que hace que aumente la acidez del producto final.
La revista ‘Science Focus’ explicó que esta acidez, junto con la baja actividad de agua, impide el desarrollo de microorganismos, lo que refuerza su capacidad antimicrobiana.
Por otro lado, los expertos advierten que, la miel aunque no caduca, sí puede experimentar cambios físicos como el oscurecimiento o la cristalización, pero estos cambios no afectan la seguridad ni mucho menos su sabor.
Para aprovechar todos los beneficios de este alimento, es fundamental que sea natural, cruda y sin filtrar. De acuerdo con la revista ‘Nature Nat’s’, la miel cruda no se somete a altas temperaturas, lo que hace que se conserve todas sus propiedades, incluido el polen.