Trenes: el Gobierno dictó la conciliación obligatoria en el conflicto ferroviario para desactivar el paro de mañana

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Tras la advertencia de La Fraternidad de avanzar este jueves con un paro de maquinistas, el Gobierno dictó la conciliación obligatoria con el objetivo de desactivar la medida de fuerza en los trenes.

Según pudo saber LA NACIÓN, la decisión se terminó de definir luego de una reunión realizada en el Ministerio de Economía, convocada como último intento para destrabar el conflicto, de la que participaron delegados del sindicato, entre ellos, su secretario general, Omar Maturano, y representantes del área de Transporte. Sin embargo, el encuentro concluyó sin acuerdo.

Minutos después, llegó la confirmación oficial a través de un comunicado difundido por el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, en el que se informó que el Gobierno dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que involucra tanto al sindicato como a las empresas del sector, Operadora Ferroviaria S.A., Belgrano Cargas y Logística S.A., Metrovías S.A. y Ferrovías S.A. Concesionaria.

De acuerdo al comunicado oficial, se establece un período de conciliación obligatoria de 15 días, “durante el cual las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto y garantizar la prestación normal de los servicios, evitando demoras, cancelaciones o cualquier tipo de afectación a los usuarios”.

Bajo esa misma línea, el Gobierno lanzó además una advertencia directa al sector sindical e intimó a La Fraternidad a “dejar sin efecto las medidas de fuerza dispuestas o anunciadas, así como cualquier otra acción que pueda afectar la normal prestación del servicio”.

La decisión oficial llegó luego de que el sindicato confirmara el sábado a LA NACIÓN que avanzaría con un paro nacional de actividades por 24 horas para este jueves 5 de febrero, una medida que impacta en todas las líneas de pasajeros y en algunos servicios de carga. La medida de fuerza había sido resuelta el viernes pasado tras un fallido encuentro con el sector empresarial, en el que las partes ofrecieron un aumento salarial del 2% para diciembre y del 1% para enero.

“Como nos pareció una dádiva y sentimos que nos vienen pisando las paritarias desde hace dos años, decidimos hacer un paro de actividades a nivel nacional por 24 horas”, había señalado Omar Maturano a este medio.

Desde el gremio reclaman una recomposición salarial por encima de la inflación y advierten que “en lo que va del año estamos perdiendo casi el 35% del salario”. Según cifras que maneja el sindicato, el sueldo básico de un maquinista es actualmente de $1.136.000, mientras que el de un ayudante de conductor ronda los $893.000.

La semana pasada, el gremio sí había logrado acordar con las principales empresas privadas de carga, entre ellas, NCA (Nuevo Central Argentino), FEPSA (Ferroexpreso Pampeano) y Ferrosur Roca, con las que selló un incremento del 18%, segmentado en tres tramos.

El conflicto gremial se inscribe, además, en una disputa de fondo vinculada al debate por la reforma laboral, que se trasladará el próximo miércoles 11 de febrero al Senado y que profundiza las divisiones internas dentro de la CGT.

Mientras los sectores más dialoguistas, representados por los triunviros Jorge Sola (Seguros) y Cristian Jerónimo (Vidrio), apuestan a una estrategia de negociación con sectores del peronismo y los gobernadores para bloquear la iniciativa oficialista, el ala más dura, encarnada por Jorge Argüello, presiona para avanzar con una movilización e incluso evalúa la convocatoria a un paro general.


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